sábado, noviembre 29, 2008
Han quedado a las 21:30 en Gràcia y no me apetece ir. Estoy cansado, me duele la espalda, estoy frustrado, de humor raro y predispuesto a sentirme peor. Me voy a quedar en esta cama, que es mucho mejor que la mía. Qué gran mierda.
Me he dado cuenta de lo cansino que es escribir siempre sobre lo que me pasa y sobre mí, pero tengo muy poca vida. Creo que escribir estas cosas me sirve para ordenar mi mente. Abro el grifo en la jarra del blog y poco a poco se sedimentan los pensamientos por su peso.Viva! Doy asco!
Lo que tenía que decir es que he de cambiar mis horarios. Es un requisito. He de esforzarme en decir adiós a la radio y a mis noches de furtivismo casero. He de tomarme las pastillas temprano e irme a la cama temprano para levantarme más temprano. Necesito estar bien y necesito trabajar. La crisis está aquí, comiendo conmigo, no sólo en la tele.
Hoy no recuerdo ningún sueño.
Lo que tenía que decir es que he de cambiar mis horarios. Es un requisito. He de esforzarme en decir adiós a la radio y a mis noches de furtivismo casero. He de tomarme las pastillas temprano e irme a la cama temprano para levantarme más temprano. Necesito estar bien y necesito trabajar. La crisis está aquí, comiendo conmigo, no sólo en la tele.
Hoy no recuerdo ningún sueño.
miércoles, noviembre 26, 2008
Siempre he pensado que el frío es bueno para activar la parte sensible de mi espíritu. Recuerdo cuando mi cabecita era más normal y era capaz de SENTIR la música, cuando algo estallaba en mi estómago, se erizaba mi piel y terminaba llorando. Recuerdo el frío, mis manos heladas y la ventana abierta.
Ahora que hace tanto frío, estoy destapado y en caloncillos, sentado cerca de la ventana abierta y tengo la esperanza de que mi espíritu salga a través de mi piel, forme un clon vaporoso, me abrace y me diga que todo volverá, que todo saldrá bien y que a dormir. Si eso pasa, le preguntaré dónde ha estado todo este tiempo y le empujaré ventana abajo.
Qué tontería. Le diría que no me vuelva a dejar. Pero hace tanto que se marchó, en realidad, que creo que aquí dentro hay más eco que otra cosa.
Buenas noches espíritu de mí.
(sin revisar)
Ahora que hace tanto frío, estoy destapado y en caloncillos, sentado cerca de la ventana abierta y tengo la esperanza de que mi espíritu salga a través de mi piel, forme un clon vaporoso, me abrace y me diga que todo volverá, que todo saldrá bien y que a dormir. Si eso pasa, le preguntaré dónde ha estado todo este tiempo y le empujaré ventana abajo.
Qué tontería. Le diría que no me vuelva a dejar. Pero hace tanto que se marchó, en realidad, que creo que aquí dentro hay más eco que otra cosa.
Buenas noches espíritu de mí.
(sin revisar)
martes, noviembre 25, 2008
Ya he vuelto y solamente tengo ganas de matar a alguien a puñetazos. No sé qué me pasa. La mañana siguiente de la fiesta tenía ganas de llorar. hurra
Siento mi mente más silenciosa (bueno) y a la vez más seca (malo). Prueba de ello es que no sé qué escribir aquí.
----
Ya tengo mi pc arreglado y ya he puesto wifi en casa. El resultado: escribo esto tirado en mi cama, con mi teclado.
Facebook está bien pero es un poco asqueroso. He dado con J y O. Bueno, O me agregó y yo, claro, agregué a J a través de sus amistades. Es casi como si el destino me dijera "como no vas a llamarle ahora que te encuentras mejor, pues te lo meto en tu pantalla de ordenador, que a parte de eso miras pocas cosas más".
Eso de encontrarme mejor debería ir entre comillas. Nunca me lo había pasado tan bien en una fiesta. Nunca nunca. Pero yo no soy así. Me siento muy raro. Me siento un gilipollas. Estoy seguro de que si pudiera mandar un video sobre mí al Alfred de hace cuatro o cinco meses me daría asco. Pasarlo bien es bueno, pero sé que en cuanto deje de tomar las pastillas volveré a sentarme en un rincón mirando al techo, así que no sé si realmente tiene sentido todo ésto. Además, me dejan medio anorgásmico y me paso el tiempo que estoy con mis amigos contando intimidades innecesariamente. Un asco.
¡Es que tengo impulsos que no había sentido antes! Como saludar a niños por la calle, decirle hola a los perros, bailar en fiestas, preguntar a gente por la calle y yo qué sé. Sencillamente no soy así, por mucho que me gusten los perros.
El orfidal sigue dejándome zombi hasta las cinco de la tarde y no es fácil llevar una vida así. Yo no tengo vida, de acuerdo, pero ,cuando estoy en casa de mis padres, mi padre no me deja tranquilo y parece no entender que de veras necesito tirarme en mi cama y que me deje tranquilo.
Hoy estoy muy pesimista. Seguro que influye el hecho de que 100 euros después a mi pc no le funcione ningún puerto usb, más cuando antes de llevarlo a la tienda sí funcionaban y sé que tengo que volver a llevarlo y blablabla.
En realidad lo que quiero es tener talento para hacer melodías que me gusten, saber programar, saber escribir letras que me gusten y cantarlas, saber montarlo todo bien y cerrarme en un estudio para mí sólo. Y que me busquen. Ser un poco como la gente que admiro.
A veces encuentras ese punto perfecto de melancolía adolescente y tranquilidad. Ojalá pudiera vivir solo en mi cabeza.
Estoy absolutamente desorientado. O desordenado. Yo que sé. Soy el tío más repetitivo y cansino del mundo.
Creo que voy a salir a pasear por la calle con menos gente que encuentre y me fumaré tres paquetes de tabaco. Uno detrás de otro.
Sin revisar ni nada.
----
Ya tengo mi pc arreglado y ya he puesto wifi en casa. El resultado: escribo esto tirado en mi cama, con mi teclado.
Facebook está bien pero es un poco asqueroso. He dado con J y O. Bueno, O me agregó y yo, claro, agregué a J a través de sus amistades. Es casi como si el destino me dijera "como no vas a llamarle ahora que te encuentras mejor, pues te lo meto en tu pantalla de ordenador, que a parte de eso miras pocas cosas más".
Eso de encontrarme mejor debería ir entre comillas. Nunca me lo había pasado tan bien en una fiesta. Nunca nunca. Pero yo no soy así. Me siento muy raro. Me siento un gilipollas. Estoy seguro de que si pudiera mandar un video sobre mí al Alfred de hace cuatro o cinco meses me daría asco. Pasarlo bien es bueno, pero sé que en cuanto deje de tomar las pastillas volveré a sentarme en un rincón mirando al techo, así que no sé si realmente tiene sentido todo ésto. Además, me dejan medio anorgásmico y me paso el tiempo que estoy con mis amigos contando intimidades innecesariamente. Un asco.
¡Es que tengo impulsos que no había sentido antes! Como saludar a niños por la calle, decirle hola a los perros, bailar en fiestas, preguntar a gente por la calle y yo qué sé. Sencillamente no soy así, por mucho que me gusten los perros.
El orfidal sigue dejándome zombi hasta las cinco de la tarde y no es fácil llevar una vida así. Yo no tengo vida, de acuerdo, pero ,cuando estoy en casa de mis padres, mi padre no me deja tranquilo y parece no entender que de veras necesito tirarme en mi cama y que me deje tranquilo.
Hoy estoy muy pesimista. Seguro que influye el hecho de que 100 euros después a mi pc no le funcione ningún puerto usb, más cuando antes de llevarlo a la tienda sí funcionaban y sé que tengo que volver a llevarlo y blablabla.
En realidad lo que quiero es tener talento para hacer melodías que me gusten, saber programar, saber escribir letras que me gusten y cantarlas, saber montarlo todo bien y cerrarme en un estudio para mí sólo. Y que me busquen. Ser un poco como la gente que admiro.
A veces encuentras ese punto perfecto de melancolía adolescente y tranquilidad. Ojalá pudiera vivir solo en mi cabeza.
Estoy absolutamente desorientado. O desordenado. Yo que sé. Soy el tío más repetitivo y cansino del mundo.
Creo que voy a salir a pasear por la calle con menos gente que encuentre y me fumaré tres paquetes de tabaco. Uno detrás de otro.
Sin revisar ni nada.
domingo, noviembre 23, 2008
Gran fiesta anoche. Gran borrachera. Tengo moratones por todos lados. La función desinhibidora de la medicación parece que funciona. Incluso parece que funciona demasiado.
Mi psiquiatra me havuelto a retocar la medicación y ahora tomo también Orfidal.
Le conté lo de mi parálisis del sueño y que la primera vez que me pasó tuve una alucinación de un alienígena a mi lado. También le conté lo de mis pesadillas y que intento tener sueños lúcidos. Dijo que me olvidara del tema y que el Orfidal me haría dormir bien. Y lo hace, pero también me deja zombi hasta las cinco de la tarde. No sé. Yo quería sueños lúcidos. Imagino que cuando termine el tratamiento podré volver a intentarlo.
Desde que empecé a tomar cositas he perdido ocho o nueve kilos. Empiezo a medio gustarme otra vez... Se me cae la ropa. : )
No tengo photoshop en este ordenador para editar la imagen, pero la caja me parece súper bonita de tan sencilla que es.

Mi psiquiatra me havuelto a retocar la medicación y ahora tomo también Orfidal.
Le conté lo de mi parálisis del sueño y que la primera vez que me pasó tuve una alucinación de un alienígena a mi lado. También le conté lo de mis pesadillas y que intento tener sueños lúcidos. Dijo que me olvidara del tema y que el Orfidal me haría dormir bien. Y lo hace, pero también me deja zombi hasta las cinco de la tarde. No sé. Yo quería sueños lúcidos. Imagino que cuando termine el tratamiento podré volver a intentarlo.
Desde que empecé a tomar cositas he perdido ocho o nueve kilos. Empiezo a medio gustarme otra vez... Se me cae la ropa. : )
No tengo photoshop en este ordenador para editar la imagen, pero la caja me parece súper bonita de tan sencilla que es.

Etiquetas: orfidal fiesta moratones alienígena
lunes, noviembre 17, 2008
En una hora y veinte, psiquiatra. Estoy nervioso porque no sé de qué hablaremos, porque tengo mucho sueño y muchas ojeras, porque hay cosas que me gustaría decir pero no quiero que me diga que sólo quiero llamar a atención, porque me tiembla la pierna y porque estoy borroso.
jueves, noviembre 13, 2008
El pasado domingo 9 pasé la mejor tarde en años. Me estoy infantilizando. Y al releer mi diario del viaje a París casi me echo a llorar al darme cuenta de que nunca había tenido amigos mejores. : )
miércoles, noviembre 12, 2008
Messenger mató a IRC. Facebook acaba de matar a Fotolog.
Clorazepato dipotásico y... ¡¡¡a dormir!!!
En el 2007 comencé terapia psicológica. No sirvió de gran cosa a parte de para ser más consciente de mis neuras y, en el fondo, potenciarlas. Porque, sí, estar mal tiene su "aura". Lo dejé a los seis meses. Salía animado de las sesiones, pero poco más.
Este mes de julio fui a una psiquiatra de Sanitas. Me recetó prozac y tranxilium. Pero era una zorra. Yo creo que hace las recetas por la noche y guarda el fajo en el bolsillo de la bata. Ni le importaba lo que me pasaba ni tenía intención de arreglarlo. Según ella, prozac para toda la vida. Respecto al prozac, me cambió muchísimo. Me convertí en un ser estúpidamente feliz, que cantaba y bailaba por los sitios. Y yo no quiero ser así. PERO, me adelgacé mucho, así que me subió el ego.
En octubre hablé con mi familia de todo. Fui sincero en todo y parece que por primera vez me comprenden. Ahora veo a un psiquiatra que, al menos en la primera visita, me escucha. Además, me ha cambiado la medicación. Me deja muy cansado y hecho polvo, pero creo que estos efectos duran sólo las primeras semanas. Tengo esperanzas. Lo malo es que creo que la nueva medicación me ha devuelto el hambre...
Al margen de todo ésto, hace meses que tengo pesadillas otra vez. En las últimas semanas son más fuertes. Gemma me contó que hace un par de noches temblaba en sueños.
Hablé con Zulema sobre mis problemas (algo impensable hace unos meses) y ella me contó los suyos y me intentó orientar un poco. Me fue muy bien. Si me atrevo quedaremos otro día. Va tan bien desahogarse sin miedo.
Creo que voy a empezar a llevar un diario onírico online. NECESITO tener un sueño lúcido.
Últimamente he empezado a no esconderme. Y, sí, gracias a la medicación.
En el 2007 comencé terapia psicológica. No sirvió de gran cosa a parte de para ser más consciente de mis neuras y, en el fondo, potenciarlas. Porque, sí, estar mal tiene su "aura". Lo dejé a los seis meses. Salía animado de las sesiones, pero poco más.
Este mes de julio fui a una psiquiatra de Sanitas. Me recetó prozac y tranxilium. Pero era una zorra. Yo creo que hace las recetas por la noche y guarda el fajo en el bolsillo de la bata. Ni le importaba lo que me pasaba ni tenía intención de arreglarlo. Según ella, prozac para toda la vida. Respecto al prozac, me cambió muchísimo. Me convertí en un ser estúpidamente feliz, que cantaba y bailaba por los sitios. Y yo no quiero ser así. PERO, me adelgacé mucho, así que me subió el ego.
En octubre hablé con mi familia de todo. Fui sincero en todo y parece que por primera vez me comprenden. Ahora veo a un psiquiatra que, al menos en la primera visita, me escucha. Además, me ha cambiado la medicación. Me deja muy cansado y hecho polvo, pero creo que estos efectos duran sólo las primeras semanas. Tengo esperanzas. Lo malo es que creo que la nueva medicación me ha devuelto el hambre...
Al margen de todo ésto, hace meses que tengo pesadillas otra vez. En las últimas semanas son más fuertes. Gemma me contó que hace un par de noches temblaba en sueños.
Hablé con Zulema sobre mis problemas (algo impensable hace unos meses) y ella me contó los suyos y me intentó orientar un poco. Me fue muy bien. Si me atrevo quedaremos otro día. Va tan bien desahogarse sin miedo.
Creo que voy a empezar a llevar un diario onírico online. NECESITO tener un sueño lúcido.
Últimamente he empezado a no esconderme. Y, sí, gracias a la medicación.
Etiquetas: pesadillas, prozac, psico, tranxilium

