domingo, diciembre 31, 2006

Al final termino por no saber cuándo soy yo y cuándo el papel que interpreto la mayoría de tiempo. Incluso interpreto un papel para conmigo mismo. Hoy soy un adolescente triste y bastante crecidito. En un rato empieza el segundo acto y tendré que cambiar de personaje. Y luego el tercer acto con su respectivo personaje, con una duración aproximada de 15 horas.

Soy el hijo que no se centra, el amigo que no cambia, el alumno ausente, el novio, el novio extraño, el vecino subnormal, el excompañero subnormal, el que espera el tren en la parte más alejada del andén, el hermano idiota, el empleado desaparecido, el chico en el espejo.

A veces me siento extraño al ver mi cuerpo mientras hago cualquier cosa. Mientras tecleo esto, estirado en mi cama. Veo parte de mis brazos, mis manos, mi torso, mis pies y piernas. No me reconozco, pero estoy dentro. Y mañana seguiré estando dentro. Hace 24 años ya estaba aquí dentro. Cargo conmigo. Me llevo en brazos desde que nací.

La ansiedad me hace temblar tanto que se difuminan mis contornos. Terminaré volviéndome invisible

Y si alguien lee ésto que no piense que tiene nada que ver con que es 31 de diciembre. Un año sólo depende de en qué parte de la vuelta al Sol se empieza a contar.

Hace un año y unos pocos días y durante bastantes meses desde entonces en adelante sentía que nada me explicaba mejor que una línea de sintetizador en "Nyet". Por estúpido que suene.

Y todo lo que estoy escribiendo son el tipo de cosas que leo en unas horas, me avergüenzan y las borro. Así que no pasa nada, puedo escribir lo que quiera. Llevo años haciéndolo.

1 Comments:

Blogger thewho said...

No sé cómo llegue a este blog, pero en cierta forma me identificó.
Yo ya no borro lo que escribo. Tampoco lo releo.
Saludos, y fuerza!

domingo, 14 enero, 2007  

Publicar un comentario

<< Home