viernes, diciembre 29, 2006

(No es que no haya escrito aquí desde mayo. He subido cuatro o cinco actualizaciones, pero eran tan horribles que tuve que borrarlas antes de que nadie las leyera. Eso espero.)

Un año más se termina. Y yo me lamento otra vez por no haber hecho nada bien. Este año he pensado como nunca en la muerte. En todo tipo de ocasiones me ha poseído la necesidad de imaginar qué siente un muerto. Un cuerpo vacío. Incluso empiezo a plantearme que está todo lleno de almas revoloteando y que la muerte, al fin y al cabo, puede que no esté tan mal. A la vez que he pensado en que puede que haya algo más allá de lo material, me he entregado a ello. Sexo, comida, compras, alguna droga blanda, dinero(falta de) y un millón de deseos sin realizar. Y, cómo no, por las noches mi cabeza me suelta discursos oscuros e inacabables acerca de la comida, las compras, mi cuerpo, los estudios, el futuro... El sexo casi nunca me hace sentir mal.

Creo que nunca había estado tan decepcionado conmigo mismo. No puede ser que me esté pasando esto. He empezado cuatro carreras. Una de ellas dos veces. Es vergonzoso. Ya a penas recuerdo cuando llegaba a casa con "LAS NOTAS". Un batallón sin fin de dieces. Cómo puede pasar uno de eso a sentirse como un auténtico deficiente mental?

El problema es que no sé relacionarme con la gente. En mi mente las cosas pasan a mil kilómetros por hora, y a esa velocidad hay tiempo para mucho. Les odio, les pego, los quemo. A algunos los violo y a otros los convierto en mis amigos. Pero sólo en mi cabeza. A veces me sorprendo de tener pareja, y de que no sea la única que haya tenido. Incluso tengo algunos amigos. Pero son fruto de mucho trabajo y dedicación. Así que me cuesta muchísimo hacer amigos nuevos y, por tanto, no odiar a mis compañeros. Porque, prácticamente por defecto, odio a todo el mundo que veo.

Pero luego siempre me caigo mal. Cuando he estado pasándomelo bien, llego a casa, pienso en las tonterías que he dicho, en cómo me muevo, en si estarían pensando que no me soportan. Pienso que en cinco años estaré totalmente solo y lo único que me quedará será una caja de tranquilizantes, si tengo la suerte de poder pagarla.

Y, de momento, la navidad bien. Muchos regalos y auto regalos. Y en casa están fenomenal conmigo. No saben lo poco que falta para que les quite cinco años de vida.

Puede que lo que necesite sea eso, dejar de retenerme y montar una enorme, llegar a casa oliendo a sangre seca.

Y, para terminar, ojalá tengan razón todos esos que dicen que en el 2012 vendrán los extraterrestres, se supone, a salvarnos. Porque yo valgo mucho y por eso, secretamente, confío todas mis esperanzas de no morir de asco a unos seres gelatinosos e imaginarios que vienen de un sitio tan lejano que, si realmente llegan, habrán muerto de viejos. : D

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

No sabes lo parecido a mi que me resultaste al leer esto. No hay manera de que te lo pueda poner en palabras.... y es porque me las quitaste todas. En fin, eso no se si sea bueno o sea malo en todo caso somos dos perdidos que no saben encajar...o algo asi. De todos modos se que hay mas como nosotros... lo que tampoco se si es bueno o es malo :S


Desde Agentina, Jimena

alfamjs@hotmail.com

(soy antisociable por naturaleza, no se porque te dejo el mail en realidad, pero bueno, por las dudas...)

domingo, 24 febrero, 2008  
Anonymous Anónimo said...

http://es.youtube.com/watch?v=s78z6REsg-0

jueves, 05 junio, 2008  

Publicar un comentario

<< Home