He visto The life aquatic. No es los Tenenbaums, ni Rushmore, pero está bien.
A base de evitarlo, había olvidado por qué odio ir a una sesión de estreno. Todavía no comprendo el ritual mecánico de comprar palomitas y patatas, guardarlas en el bolso, sentarte en el cine y comer. Es que deberían darle una paliza a los dueños de todos los cines del mundo. Qué tiene que ver comer palomitas con el cine? Nada! Que nos hayan inculcado que una película equivale a una ración de palomitas, no significa que sea verdad. Y cuando ya no entiendo nada de nada es cuando en un cine en versión original, a donde doy por hecho que sólo va gente amante del cine, que no quiere oír a un tío haciendo la voz de tres personajes a la vez, gente que quiere centrarse en la esencia de la película como expresión artística… cuando a pesar de todo eso, la gente sigue comprando palomitas y haciendo ruido. Tiene algo de malo comerte las palomitas antes de entrar a la sala y guardar verdadero silencio una vez dentro? Tiene algo realmente de malo no tener que demostrar al resto de espectadores en la sala que lo has pillado y no reírte a carcajadas cada treinta segundos cuando estás viendo una comedia amarga?
Sé que soy un rayado, y que todo esto me pasa porque mi sentido predominante es el oído. Me lo dijo mi ex psicóloga, Jacqueline. Entre otras cosas, se nota en los movimientos oculares. Me afecta mucho el ruido, me desconcentro. No puedo leer, ni pensar con claridad. Por eso, en conciertos y discotecas, la gente piensa que estoy sordo, pero es todo lo contrario. Así que una sala llena de terroristas cinéfilos armados con palomitas y papel crujiente es un infierno para mí. Algún día pagarán por ello.
Hablando con Ju, he recordado la época que tuve en la que no podía evitar dibujar manzanas atadas a trineos deslizándose por un a montaña. Al recordarlo he vuelto a sentir el impulso. Estaré a la altura de nuevo? Hace mucho tiempo que no lo dibujo…
Volviendo al tema del cine, creo que parte del problema es que la gente no asume el hecho de ver una película como algo serio. Oír música clásica es serio. Leerte a Kundera. En una obra de teatro, por norma, se está callado. Pero una película es algo que haces para pasar el rato. Pues me parece fatal. Yo me tomo muy en serio ver una película, así como oír música. Es cierto que tiendo a dramatizarlo todo y que desde ese punto de vista cualquier cosa es más seria, pero por qué no puede ser tomada en serio una comedia o la música pop? Alguien ha intentado contarme algo y, si no me lo tomo en serio, no lo voy a coger. Me estoy rayando. Además, si sigo escribiendo sobre el tema empezaré a hablar sobre lo molesta que me resulta la respiración pesada y el extraño hecho de que mucha gente cree que el interior de su boca está insonorizado.
Me he ordenado la habitación! :D
A base de evitarlo, había olvidado por qué odio ir a una sesión de estreno. Todavía no comprendo el ritual mecánico de comprar palomitas y patatas, guardarlas en el bolso, sentarte en el cine y comer. Es que deberían darle una paliza a los dueños de todos los cines del mundo. Qué tiene que ver comer palomitas con el cine? Nada! Que nos hayan inculcado que una película equivale a una ración de palomitas, no significa que sea verdad. Y cuando ya no entiendo nada de nada es cuando en un cine en versión original, a donde doy por hecho que sólo va gente amante del cine, que no quiere oír a un tío haciendo la voz de tres personajes a la vez, gente que quiere centrarse en la esencia de la película como expresión artística… cuando a pesar de todo eso, la gente sigue comprando palomitas y haciendo ruido. Tiene algo de malo comerte las palomitas antes de entrar a la sala y guardar verdadero silencio una vez dentro? Tiene algo realmente de malo no tener que demostrar al resto de espectadores en la sala que lo has pillado y no reírte a carcajadas cada treinta segundos cuando estás viendo una comedia amarga?
Sé que soy un rayado, y que todo esto me pasa porque mi sentido predominante es el oído. Me lo dijo mi ex psicóloga, Jacqueline. Entre otras cosas, se nota en los movimientos oculares. Me afecta mucho el ruido, me desconcentro. No puedo leer, ni pensar con claridad. Por eso, en conciertos y discotecas, la gente piensa que estoy sordo, pero es todo lo contrario. Así que una sala llena de terroristas cinéfilos armados con palomitas y papel crujiente es un infierno para mí. Algún día pagarán por ello.
Hablando con Ju, he recordado la época que tuve en la que no podía evitar dibujar manzanas atadas a trineos deslizándose por un a montaña. Al recordarlo he vuelto a sentir el impulso. Estaré a la altura de nuevo? Hace mucho tiempo que no lo dibujo…
Volviendo al tema del cine, creo que parte del problema es que la gente no asume el hecho de ver una película como algo serio. Oír música clásica es serio. Leerte a Kundera. En una obra de teatro, por norma, se está callado. Pero una película es algo que haces para pasar el rato. Pues me parece fatal. Yo me tomo muy en serio ver una película, así como oír música. Es cierto que tiendo a dramatizarlo todo y que desde ese punto de vista cualquier cosa es más seria, pero por qué no puede ser tomada en serio una comedia o la música pop? Alguien ha intentado contarme algo y, si no me lo tomo en serio, no lo voy a coger. Me estoy rayando. Además, si sigo escribiendo sobre el tema empezaré a hablar sobre lo molesta que me resulta la respiración pesada y el extraño hecho de que mucha gente cree que el interior de su boca está insonorizado.
Me he ordenado la habitación! :D


1 Comments:
Me ha encantado este post :D, estoy totalmente de acuerdo (aunque me encanten las palomitas y su olor...) -Lou.
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