jueves, marzo 24, 2005

Hoy he quedado con MS. Hacía más de un año que no quedábamos. Ha estado bien.

Después de desayunar un poco, hemos ido a la lomoshop porque me quería informar sobre dónde comprar carretes para mi Holga. Luego hemos ido al Continuará y allí hemos mirado cómics. Al final, MS se ha convertido en mi mentora y me he comprado seis cómics siguiendo su consejo: A Berta la tormenta le atormenta, Km 621, "alter ego", Dan y Larry, Ghost world y El resentido.
El momento glorioso ha llegado cuando he ido a sacar la tarjeta para pagar y me he dado cuenta de que la había perdido. Me he puesto nervioso y me ha dado bastante vergüenza, porque M me ha tenido que dejar dinero para pagar los cómics y el billete de tren (también he perdido la T-10).
Después de eso hemos salido en busca de una sucursal de La Caixa, donde he cancelado la tarjeta y pedido una nueva.

Como muestra de mi nerviosismo, mientras hacía cola para comprarme el billete, no sé cómo, me he colado delante de un gorila americano de dos metros y su maleta Samsonite. El señor, desconforme, se ha puesto a hacer aspavientos y a decirme que si estaba "qeuing in the two fucking rows". Mientras tanto yo tecleaba raudo como el viento en la pantalla táctil para poder irme corriendo. Ha sido penoso. Últimamente tengo una tendencia inconsciente hacia la auto humillación. Cualquier día saldré sin pantalones a la calle.

Hace un rato he ido a comprar unas cosas que necesito para clase y me he cruzado con el dueño de Nuca, una perra que conocía cuando sacaba a pasear a la Laika por unos jardines que hay cerca de casa. Tenía un aspecto lamentable. Delgado, demacrado, arrugado y de un color verdoso. Que se joda. Es un cabrón. Recuerdo haberle visto azotando a la pobre perra con la correa metálica en las costillas un montón de veces. Que se muera.

Hace unos meses que me acuerdo mucho de Laika.

Si mañana están abiertos los cines, seguramente vaya a ver The life aquatic. Me gusta lo que he visto de Wes Anderson.

Ju dice que la manera en la que tienes tu habitación es un reflejo de tu personalidad, y que un buen comienzo para coger responsabilidad es cuidar una planta. Pero qué pasa si en casa siempre soy yo quien tiene cuidado de las plantas, con excelentes resultados, pero mi habitación es un desastre?

Antes, mientras hacía cola en la farmacia, he visto que han contratado a una chica que venía conmigo al instituto y que, posiblemente, fuera ella quien me iba a atender. Ni siquiera recuerdo su nombre. Me he ido de allí y he buscado otra farmacia.

La astenia contraataca, pero yo sigo en mi buena racha.

Me he cortado el pelo. Cortito. Antes, en la estación de RENFE había un señor apostado en una torre que avisaba a los usuarios que esperábamos en los andenes si venía un tren. Así, dependiendo de si indicaba una dirección u otra, quien llevaba el pelo largo o flequillo, se ponía de espaldas y no se despeinaba. Todo un gesto de sensibilidad estética respecto al usuario. Pero como deben de haber recortado presupuestos o algo, ya no está ese señor. Y como yo no quiero ir despeinado por los sitios (por eso de mi inseguridad), me he cortado el pelo.